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Causas de traumatismo en el nacimiento y riesgos para la salud

La frase “traumatismo en el nacimiento” puede utilizarse para describir el estrés que sufren las mujeres que han experimentado un parto difícil. Sin embargo, también hace referencia a las lesiones que sufre un bebé como consecuencia directa del trabajo de parto y el parto.

Aunque el parto puede plantear riesgos tanto para la madre como para el niño, hay ciertos factores que predisponen al niño a sufrir un traumatismo. Éstos incluyen:

  • El embarazo primerizo, también conocido como primigravidez, supone un riesgo de traumatismo mayor para el niño.
  • La pelvis materna de tamaño pequeño puede dificultar el parto. Es más probable que haya traumatismo en el nacimiento cuando la pelvis es más pequeña, debido a la presión que se ejerce sobre la cabeza y la columna del feto que sale por el canal de parto. El tipo de pelvis más propicia y común tiene una forma oval redondeada, y presenta una menor probabilidad de que el feto sufra lesiones durante el parto.
  • El trabajo de parto prolongado o dificultoso, también llamado distocia, puede causar traumatismo en el nacimiento, en especial si dura más de 18 horas. El trabajo de parto prolongado puede ocasionar la hiperestimulación uterina, o estimulación excesiva del útero. Este trastorno puede provocar una peligrosa privación de oxígeno al feto, así como la compresión del cordón umbilical.
  • Partos múltiples. Si la madre está embarazada de mellizos, es menor el espacio disponible para los fetos dentro del útero. Un útero “demasiado lleno” puede provocar pie equino y anomalías en el pabellón auricular (orejas), además de otros crecimientos anormales que pueden complicar el parto e incrementar el riesgo de lesiones.
  • La presentación de nalgas es una causa común de traumatismo en el nacimiento. Un niño que se presenta de nalgas se encuentra con los pies o las nalgas hacia abajo, en lugar de tener la cabeza en esa posición. Los bebés que nacen de nalgas tienen más probabilidades de sufrir dislocación de cadera, pie equino, escoliosis o traumatismo de columna vertebral.
  • Uso de fórceps o extracción por vacío durante el parto. Estos instrumentos obstétricos suelen utilizarse para acelerar el parto vaginal. Cuando se los aplica de forma incorrecta o se ejerce demasiada presión o fuerza, pueden lesionar los nervios de la médula espinal o el tronco encefálico del niño.
  • Feto de gran tamaño. Un feto de gran tamaño, o con cabeza grande, aumenta la probabilidad de desproporción cefalopélvica, lo que significa que el niño es demasiado grande para pasar a través del canal de parto y la pelvis de la madre. Cuando el parto es vaginal, un bebé de gran tamaño tiene mayor riesgo de sufrir traumatismo en el nacimiento; por ejemplo, lesiones en la médula espinal, lesiones nerviosas y fracturas.
  • El monitoreo fetal interno se realiza con sensores que se adosan a la cabeza de un niño que comienza a salir por el canal. Se ha determinado que este procedimiento provoca traumatismo en el nacimiento, como hemorragia y lesiones en el cuero cabelludo.
  • Parto prematuro. Los bebés que nacen antes de cumplidas 37 semanas de gestación, o aquéllos que tienen muy bajo peso al nacer, tienen mayor riesgo de sufrir traumatismo en el nacimiento. Esto se debe a que sus pequeños cuerpos son frágiles y más vulnerables a las lesiones.

Comuníquese

Si cree que su hijo sufre una lesión en el nacimiento como resultado de negligencia médica, comuníquese.

La ley limita la cantidad de tiempo que un paciente tiene para presentar una demanda después de sufrir una lesión. La cantidad de tiempo varía según la teoría de responsabilidad y el estado en el que el paciente presente la demanda.