Si su hijo padece parálisis cerebral, parálisis de Erb o cualquier otra lesión relacionada con el nacimiento, complete este formulario o llámenos al 1-800-682-9443 para programar una evaluación del caso sin cargo.
La parálisis cerebral (PC), un tipo de lesión común en el nacimiento, hace referencia a un grupo de trastornos causados por daños en el área del cerebro que controla la sensibilidad, la función motora voluntaria y la postura. El daño cerebral que da origen a la parálisis tiene lugar en los primeros estadios del desarrollo del niño, tanto en las etapas fetales, durante el proceso del parto como en los primeros meses después del nacimiento.
Se calcula que 500,000 personas en Estados Unidos tienen parálisis cerebral. A pesar de los avances médicos en la prevención y el tratamiento de esta parálisis, este número se ha mantenido casi estático en los últimos 30 años, debido muy probablemente al incremento en las tasas de supervivencia de los niños con alto riesgo.
La parálisis cerebral no es contagiosa ni tampoco se transmite de una generación a otra. Aunque no existe cura para este tipo de lesión, los avances permanentes en la prevención y el tratamiento han mejorado la calidad de vida de las personas que la padecen.
No siempre es posible determinar la causa exacta de la parálisis cerebral, pero los siguientes son algunos de los factores que se sabe que incrementan el riesgo:
Aunque estos problemas incrementan el riesgo de parálisis cerebral, ninguno de estos factores ni combinación de factores la provoca. Por ejemplo, menos del nueve por ciento de los bebés, cuyo peso al nacer está por debajo de 3 libras (2 kilogramos), desarrollarán parálisis cerebral.
La parálisis cerebral se clasifica en tres categorías principales, en función de cómo se vea afectado el movimiento. Cada categoría presenta su propia serie de síntomas.
Con frecuencia, las personas con parálisis cerebral presentan síntomas de dos tipos o más; estos cuadros se conocen habitualmente como casos de parálisis cerebral mixta. En términos generales, los síntomas de parálisis cerebral suelen manifestarse a los tres años de edad y, normalmente, incluyen las siguientes características:
Los síntomas de parálisis cerebral pueden ser leves o graves, pero no progresan con el tiempo. Si empeoran, es necesario volver a evaluar al paciente, ya que pueden existir otros problemas.
Si bien no existe cura para la parálisis cerebral, el manejo adecuado de los síntomas puede mejorar la calidad de vida de los pacientes que padecen este trastorno. Hay una variedad de tratamientos disponibles para ayudar a un niño a aprovechar al máximo su potencial:
Cuando a un niño se le diagnostica una discapacidad, toda la familia debe enfrentar una variedad de nuevos desafíos. A continuación, se incluyen algunas sugerencias para que se cuide a usted mismo y cuide a su hijo:
Si cree que su hijo sufre una lesión en el nacimiento como resultado de negligencia médica, comuníquese.
La ley limita la cantidad de tiempo que un paciente tiene para presentar una demanda después de sufrir una lesión. La cantidad de tiempo varía según la teoría de responsabilidad y el estado en el que el paciente presente la demanda.